Todos somos fascistas

Todos somos fascistas

Los invitados posan para ser retratados frente a un óleo sobre lienzo. 250 x 180 cm. que representa un fotograma de una famosa ejecución pública.

Cada retrato se realiza bajo cronómetro en un máximo de 3 minutos y es puesto a la venta de inmediato por un valor pronunciadamente inferior al valor del mercado.

Sobre la performance

Todos somos fascistas (2012), primera parte de la Trilogía del Poder, documenta la performance homónima realizada en el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga. La acción se construye a partir de un dispositivo de apariencia sencilla: el artista retrata al público y ofrece las obras resultantes a un precio simbólico. Sin embargo, los participantes posan ante una imagen de una ejecución intervenida con publicidad navideña, sentados sobre un podio cubierto por una alfombra roja, generando una fricción constante entre violencia, espectáculo y consumo.

A través de esta confrontación, la obra examina los mecanismos de indiferencia que atraviesan las sociedades contemporáneas y la normalización de la violencia dentro de los circuitos mediáticos y económicos globales. Lejos de formular una acusación directa, el título plantea una reflexión incómoda sobre la responsabilidad colectiva y la participación cotidiana en estructuras de poder que convierten el sufrimiento ajeno en una realidad distante y fácilmente consumible.

Series y colecciones

Exploración de la práctica artística de Tony Samelian articulada en torno a sus principales líneas de producción: obra pictórica, performance y videocreación e instalaciones.